¿Qué tan seguro es el parto en agua?

Desde hace unos días comenzó a circular un artículo hablando de los riesgos de tener un parto en agua, (este no es el primer artículo sensacionalista que es publicado) diciendo que el Dr. Joseph Wax, presidente de la ACOG (Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología) informa que se debe evitar dar a luz en agua.

Quiero aclarar que muchísima de la evidencia que tenemos como doulas y educadoras perinatales proviene de recomendaciones que da la ACOG, pero siempre es importante analizar los temas y buscar más y más evidencia científica.

Si bien la ACOG y APP hablan de que el parto en agua no es del todo seguro, en muchas de estas recomendaciones se basaron casi exclusivamente en informes de casos para describir el nacimiento de agua como peligroso. Sin embargo, los informes de casos se consideran el nivel más bajo de evidencia médica. Los estudios de caso se utilizan para describir un evento raro en gran detalle para que otros profesionales de la salud puedan aprender de ese evento. Cuando los investigadores publican un informe de caso de un evento raro, no hay manera de que sepamos con qué frecuencia ha ocurrido un evento como ese. Además, algunos de los informes de casos sobre parto en el agua son incompletos; apenas nos brindan información sobre el tipo de cuidado que recibieron la mujer y el bebé durante el parto en agua, como es el caso de este artículo y otros que han sido publicados de manera morbosa.

Claro que estas publicaciones médicas nos pueden ayudar a mejorar la calidad de la atención para mujeres y bebés en el futuro de todo el personal médico que se dedica a la atención perinatal.

Ahora, algunos de los casos publicados no fueron contados completamente. Dos de esos casos fueron causados por el suministro de agua contaminada del hospital, y en los otros casos, todos los bebés se recuperaron por completo.

En un estudio (2014) con 3.617 partos en agua, se informaron menos infecciones neonatales totales después de los partos en agua en comparación con los partos “en tierra/seco” (0,6% frente a 1,0%). También hubo menos infecciones oculares en recién nacidos en el grupo de parto en agua en comparación con el parto “en tierra/seco” (0,4% frente a 0,8%). No hubo diferencias en las tasas de infección materna después de parto en agua y parto en tierra.

En 2005 se hizo un estudio donde se analizó la cantidad de bacterias encontradas en el agua de la tina cuando fue llenada y después del parto, se encontraron algunas bacterias pero estas altas tasas de contaminación en el agua no se tradujeron en un aumento de las infecciones en los recién nacidos. Solo el 1,22% de los bebés nacidos en el agua presentaban signos clínicos de infección (“color sospechoso de la piel, taquipnea”) en comparación con el 2,63% de los niños nacidos en tierra. Te lo comparto para que puedas tener más información al respecto del parto en agua.

Claro que tiene sus riesgos, tal como lo tendría un parto “seco”, hasta ahora no se tiene completa evidencia científica al respecto como para asegurar si es riesgoso. La evidencia está y eso es lo que dice.

Fuente: Evidence Based Birth https://evidencebasedbirth.com/waterbirth/

Foto Parto en agua de Shutterstock
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