¿Y si dejamos de decirles a los niños que no los queremos solo porque no hacen lo que les pediste?

-¿Me das un beso? ¿No? ¡Ay ya no te quiero!

-¡Ya no te voy a querer si no te comes toda la comida! 

¡Ya no te quiero porque te portas mal!

¿Cuántos crecimos con éstas frases, con esta idea de crianza, siendo amenazados por nuestros padres, tíos, hermanos, abuelos de ser “desqueridos” por hacer o no hacer algo?

Yo personalmente lo viví muchas veces y lo sigo viendo y escuchando, tanto cerca de mi como a la lejanía o con gente conocida.

Yo simplemente trato de no meterme en la crianza ajena, a veces no me sale lo mejor que lo quisiera hacer, porque me gusta opinar en el blog acerca de varios temas, incluidos la crianza y creo que lo que vemos a nuestro alrededor, nos ayuda a cambiar o simplemente mejorar nuestra crianza, nuestras actitudes y nuestra vida.

Lo que antes para mi era algo normal porque lo escuchaba por todos lados, hoy me doy cuenta que no es la mejor manera de criar.

Es una amenaza, por donde quieras verlo.

Es una condicionante a tu amor, por donde quieras verlo.

Es un modo de hacerle ver a tus hijos que tu amor se va y viene dependiendo de su comportamiento, por donde quieras verlo.

¿De verdad queremos decirles a nuestros niños que solo cuando hagan algo bien los vamos a querer?

¿De verdad queremos solo quererlos cuando se porten bien?

¿No debería ser en todo momento?

¿No deberíamos quererlos incluso más cuando estén pasando por malos momentos, por momentos de estrés, de angustia, de enojo… como cuando nosotros nos sentimos así y que agradecemos el apoyo y compañía de nuestros seres queridos?

Criamos en conjunto, somos unos seres sociales y no podemos encerrar a nuestros hijos en una burbuja y criarlos solos. No podemos evitar que vean y que gente externa les diga cosas, pero lo que sí podemos hacer es pedirles a nuestra familia cercana que no amenacen ni condicionen su amor conforme a la acción de nuestros niños. Que nuestros niños sean libres y se sientan amados en cualquier momento. Que aprendan que no tienen que hacer lo que la gente espera que hagas para recibir amor… porque eso en la adultez se puede convertir en una necesidad de validación, de amor, poca autoestima o heridas graves invisibles.

Querámoslos por sobre todas las cosas, porque solo con amor podremos cambiar a este mundo, porque en sus manos está el cambio de esta sociedad, porque un niño amado es un niño seguro y feliz.

Comparte este post si te gustó o te sentiste identificada

Leave a Reply